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JURADIS URUGUAY

“los cambios en la Justicia deben favorecer a las mayorías trabajadoras”

Ripoll: “los cambios en la Justicia deben favorecer a las mayorías trabajadoras”
La dirigente del Movimiento Socialista de los Trabajadores cuestionó que la reforma judicial impulsada por el Gobierno nacional debería haber considerado que los ciudadanos tuvieran la posibilidad de elegir a través del voto directo a todos los jueces y no sólo a los integrantes del Consejo de la Magistratura. También consideró necesaria la implementación en el país de los juicios por jurados.  (leer toda la nota pulsando aqui)

El gobierno español eximirá de juicios por jurado a los políticos acusados de corrupción

ESPAÑA. El nuevo Código Procesal Penal que prepara el Gobierno prevé eliminar del elenco de delitos que juzga el jurado todos los relacionados con la corrupción y limitar las competencias del Tribunal Popular a homicidios y asesinatos siempre que no hayan sido cometidos por organizaciones criminales.

El motivo de esta modificación que han propuesto al Ejecutivo los expertos es que se quieren dejar en manos del jurado aquellas infracciones que «por su naturaleza tiene sentido que sean enjuiciadas por un procedimiento más lento y costoso, pero con mayor participación ciudadana y simbología». (pulsar aqui para leer todo)

Dos opiniones sobre la Democratización de la Justicia: Giordano y Moras

ARGENTINA: Dos opiniones sobre la Democratización de la Justicia: Juan Carlos Giordano: Es abogado, dirigente de Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda, precandidato a diputado nacional en provincia de Buenos Aires por el FIT.

Por la elección de jueces y el juicio por jurados, Desde nuestro partido hemos repudiado la manipulación que quiere hacer el kirchnerismo con su denominada “democratización” de la justicia. Busca magistrados adictos para que avalen sus políticas, sus actos de corrupción y limitar las cautelares y el derecho de huelga. Nuestro rechazo nada tiene que ver con el que formulan Carrió, Alfonsín, Binner o De Narváez. Todos critican, pero pretenden mantener este Poder Judicial al servicio de los poderosos.

Hacen falta cambios de fondo para democratizar de verdad a la justicia. Por eso hay que debatir cuáles son las medidas necesarias para ello. Cristina Kirchner dijo: “se pueden elegir presidentes, gobernadores, diputados y senadores, ¿por qué no elegir a los jueces?”. Pero con su propuesta, los jueces no van a ser elegidos por el voto popular, salvo algunos miembros del antidemocrático Consejo de la Magistratura. Desde la izquierda proponemos echar a los jueces que vienen de la dictadura, que los magistrados sean elegidos por el voto popular, poner fin a sus cargos vitalicios con cargos revocables, que ganen el equivalente al valor de la canasta familiar y que se implemente el juicio por jurado.

A pesar que la Constitución Nacional prevé el juicio por jurado en tres de sus artículos (24, 75 inciso 12 y 118), en Argentina nunca se aplicó. ¿Por qué? Porque pondría en tela de juicio la llamada “la corporación judicial”, siempre amparada bajo la sombra del oficialismo de turno.

El juicio por jurado se aplica en Estados Unidos y otros países. Muchas veces se ve en películas norteamericanas a trabajadores o amas de casas pronunciándose sobre si un criminal es culpable o no. La más famosa fue “Doce hombres en pugna” (1957) con Henry Fonda.

¿Cómo funciona el juicio por jurado? Se eligen por sorteo doce ciudadanos que lo integrarán, el cual se debe expedir sobre si el hecho que se juzga realmente existió y si el acusado es culpable o inocente. Si el jurado decide que el acusado es inocente, por ejemplo, el juez no puede declararlo culpable y viceversa.

Son millones de personas las que anualmente participan como jurados en aquel país, teniendo que ser ciudadanos norteamericanos, residentes de la jurisdicción del tribunal, tener 18 o más años de edad, hablar inglés y no estar condenados por un delito grave. Personas que reciben una remuneración mientras duren las audiencias del fallo, que oscilan entre los cinco días promedio.

Especialistas en derecho señalan que el juicio por jurado “nació como medio para frenar el absolutismo de los reinos en los juicios penales, y hoy constituye el medio para frenar el absolutismo de los poderes democráticos” (según el jurista Guillermo Erbetta). Esto sería mucho más democrático que el proceso judicial actual. Así se le sacaría el poder de decisión a los Oyarbide y tantos otros jueces patronales y corruptos. Si se le diera la posibilidad a un jurado con representantes del pueblo de poder juzgar a los Schiavi, Jaime, Cirigliano en la masacre de Once… ¿usted cree que estos delincuentes aún estarían libres? Otro tanto ocurriría si pudieran dictar sentencia sobre el corrupto Boudou, Lázaro Báez o los responsables de las muertes por las inundaciones. ¡Un jurado así seguramente le hubiera dado perpetua a Pedraza!

Pero con estos jueces patronales, todo queda en la impunidad o a mitad de camino. Estas propuestas deberían ser parte de un cambio de fondo, imponiendo leyes que dejen de proteger a los poderosos y hagan cumplir los derechos básicos de millones de trabajadores y demás sectores populares.


Nicolás Morás. Coordinador general de Izquierda Libertaria, conductor de Subversivos junto a Ivan Cólera.


"Yo como libertario, tengo la obligación de explicar cómo puede funcionar una sociedad sin estado e incluso es una mejor opción que el sistema vigente. En el aspecto de la justicia, aprendí una concepción gariana que a su vez heredamos de Lysander Spooner : El criterio de un hombre sobre la culpabilidad de otro hombre es, bajo cualquier forma, caldo de absolutismo e injusticia. Además la tragedia de los comunes tiene una contracara que dice que todos somos responsables de la libertad de cada uno; y por ese principio y el de la empatía vamos a procurar ser cautelosos a la hora de juzgar a un semejante. El poder del pueblo para el pueblo en lo penal tiene una relación ineludible con este modelo, la corrupción de la justicia estadounidense o británica tiene que ver en escencia con las leyes y procedimientos y no con el modelo procesal".


Fuentes: Columna en Infobae y episodio de Subversivos del dia de ayer, respectivamente.

Alberto Binder ausculta el plan del Gobierno sobre la justicia

ARGENTINA por Alberto Binder. La administración de justicia de la Argentina, y no digamos la federal, necesita cambios profundos, urgentes y de largo aliento. Desde hace muchos años hemos denominado a ese programa “democratización de la justicia” bajo el entendimiento de que no se trata de que los jueces sigan los dictados de la mayoría –lo que iría en contra de su función constitucional- sino que se trata de que la administración de justicia sepa acompañar el crecimiento y desarrollo de una sociedad plural, dinámica, tolerante e inclusiva.


Hoy no puede hacerlo con su cerrazón, sus procedimientos antiguos, su lógica de trámites, su pesadez burocrática, su egocentrismo valorativo, su falta de imaginación y su desprecio práctico hacia todo lo que tenga rostro humano y no sean papeles.  Por eso adherimos al debate que se abrió en los últimos meses y hemos hecho propuestas concretas para alimentarlo.
Lo que está en juego es la necesidad de contar con espacio judicial nuevo, donde la lucha por los derechos, el control del poder, la gestión pacífica de los conflictos, la vigencia efectiva de la Constitución y la afirmación de valores básicos de la convivencia se haga de un modo transparente, abierto, sensatamente rápido y con un nuevo diálogo con la sociedad. Todo esto es muy importante para el futuro de nuestro país.
El plan que ha presentado el Poder Ejecutivo Nacional es una versión pobre, escuálida y timorata de ese proyecto. La reacción de la oposición es previsible, funcional al empobrecimiento del debate y sin muchas ideas.  La sociedad se queda, en consecuencia, sin chicha ni limonada.
La ampliación del número de miembros del Consejo de la Magistratura no apunta a ningún tema de fondo.
Seguirá siendo un organismo burocrático, repleto de personal y cada vez mas trabado en su propia lógica corporativa, alejado de la sociedad y atrapado en la lógica judicial y sus “operadores judiciales” oscuros. Para destrabarlo hay que ir en sentido inverso, reduciendo sus miembros,  y reformarlo de raíz en su funcionamiento cotidiano.
Por otra parte, el mantenimiento de vacantes permanentes es una práctica del Poder Ejecutivo, no por falta de gestión sino para negociar con la corporación judicial.  La Creación de nuevas Cámaras de Casación, en el contexto actual, es un plan de burocratización (no de democratización) que sin duda dejará contentos a  abogados y jueces con sus nuevos honorarios y cargos. 
La limitación  de las medidas cautelares es dependiente de la rapidez de los procesos y ellos con los actuales procedimientos y prácticas seguirán demorando, dejando los derechos en el aire y permitiendo la extorsión judicial- que no la sufre solo el Estado nacional-.   Nombramientos por concurso está muy bien, veremos bajo que método y de todos modos el punto es que el personal no cumpla funciones judiciales y se acabe la delegación judicial en empleados subalternos.
La transparencia de las declaraciones muy bien, pero existen mil formas de amañarlas.
En fin reformas menores que no solucionan ningún problema de fondo ni tampoco ponen en peligro la República: sólo son demostración de la escasa reflexión que tiene nuestra dirigencia política sobre la función del poder judicial en nuestra democracia.
En el camino quedaron grandes temas que no fueron encarados: la verdadera participación ciudadana a través de jurados, la transparencia real y publicidad de todos los procedimientos a través de la oralidad, las medidas de fortalecimiento de la justicia de cercanía para facilitar el acceso a la justicia, la reforma de la abogacía para generar una verdadera abogacía social, el reconocimiento de la justicia de los pueblos indígenas, la modificación profunda del sistema recursivos, la democratización interna del poder judicial cambiando las formas de gobierno interno, la creación de una verdadera carrera judicial.  Además las medidas están llenas de guiños hacia la corporación judicial. No se toca el tema ganancias cuando la AFIP puede ya comenzar a cobrarlo, dado que lo único que puede hacer el Poder Judicial (en términos administrativos) es negarse a ser agente de retención), nada se dice de la exclusividad que tienen que tener jueces y fiscales, que ocupan todos los cargos universitarios sin dedicarse verdaderamente ni a una ni a otra cosa, nada se dice de los verdaderos sistemas de control  patrimonial, ni de cómo evitar que los jueces cobren fortunas con subrogancias y viáticos que los llevan a prolongar juicios, haciendo negocio incluso con los juicios de lesa humanidad. Con estas medidas tampoco se va a “controlar” el poder judicial, ni se lo va a sacar de su letargo ni se beneficia a la ciudadanía en su acceso a la justicia. 
Retórica ya inútil a esta altura del partido que distraerá esfuerzos y nos hará perder el rumbo de la democratización por un tiempo.
Mi simple percepción personal, si se quiere emotiva: se trata de armar un boquete para que un sector que hoy está en la periferia de la corporación judicial se  posicione mejor. En buen romance, agrandar la “familia judicial” con alguna nueva tribu en crecimiento. La corporación judicial, contenta, un nuevo miembro es siempre una nueva oportunidad de revitalizar las viejas mañas. (Extractado de:   http://www.mdzol.com/opinion/458141)

“El Juicio por Jurado sería la verdadera democratización”

“El Juicio por Jurado sería la verdadera democratización”

ARGENTINA El juez de Casación Penal y uno de los promotores de la reforma judicial que promueve Cristina consideró necesario avanzar en tribunales con ciudadanos comunes, una propuesta que descartó la presidenta. “Va a tener que darse ese debate”, consideró.

El juez de Cámara de Casación penal Alejandro Slokar, uno de los impulsores de los seis proyectos de reforma judicial presentados por Cristina Kirchner abogó por avanzar en una iniciativa que contemple la implementación del juicio por jurados que la presidenta ignora.

“Soy juradista declarado y me acuerdo del proyecto de Cristina cuando era senadora que después recuperó Yoma y sigue reeditando estado parlamentario. Hasta lo que sé en el Congreso no hay mayoría”, sostuvo Slokar a LPO, tras participar de la conferencia de la agrupación Justicia Legítima, que apoyó las leyes de Cristina.

“En tres pasajes de la Constitución establece que debe haber juicio por jurado. Va a tener que darse ese debate. Podrá ser el modelo anglosajón o el europeo, pero hay que darlo. Y eso sí sería democratizar la justicia. En este caso electivo (del consejo de la magistratura) sufragando y en el otro resolviendo sentencias finales”, amplió.

El juicio por jurado fue incluido en la reforma constitucional de 1994 pero nunca se implementó. La propia presidenta presentó un proyecto de ley para regularlo pero el texto perdió estado parlamentario cuando ya era presidenta y pasó al olvido.

Paradójicamente, hoy es el diputado Jorge Yoma quien impulsa solitariamente esta iniciativa cuando había sido un texto suyo el que motivó a la presidenta.

Yoma es el presidente de la Comisión de Justicia y ya avisó que pondrá el proyecto en debate, pese a que el kirchnerismo no quiere saber nada.

El fiscal Jorge Aguad fue otro de los expositores en la conferencia de Primero Justicia. A diferencia de Slokar, considera que en juicio por jurado debe esperar.

“Hace muchos años que se discute un juicio por jurados ¿Culturalmente estamos preparados para eso? Es una cuestión más profunda que discutir no me animo a decir que el juicio por jurado es una de las reformas a discutir. Creo que hay otras antes”. La Politica Online

Juicio por Jurado, comienzan los simulacros

Argentina. por Dr. Fabricio Gershani Quesada (*) El próximo 19 de abril, se efectuará en nuestra provincia un simulacro de juicio por jurado. Tal evento no pasó desapercibido en nuestra sociedad, y desde su anuncio ha generado opiniones a favor y en contra. Debates y sobre todo muchas dudas.


En definitiva,  eso es justamente lo que se busca con este evento, que se discuta, que todos se expresen y que al final salga lo mejor para todos. Pero para poder participar, para poder ejercer nuestro derecho ciudadano de participar en las cosas públicas, es necesario conocer, requiere el compromiso de informarse, de aprender y el esfuerzo de pensar por sí mismo, y no por lo que me dicen que debo pensar.
Para que esta tarea sea de verdad fructífera debemos saber qué es un juicio por jurado.

En qué consiste, por qué es un derecho del ciudadano, debemos conocer qué opinan quienes están en contra, por qué es resistido, qué piensan quienes ya lo implementaron y por qué no se implementó en todas partes.


En definitiva, debemos conocer para formar nuestra propia opinión y luego expresar esa opinión de una manera responsable, comprometida, democrática y ciudadana.
Se dice que el enjuiciamiento de los ciudadanos es un acto de participación popular en una función trascendental como es la de juzgar.

Es la posibilidad que la Constitución le otorga al Ciudadano de participar en forma directa de algo que en cierta forma les afecta a todos, ya que el drama penal trasciende a la víctima para repercutir en toda la sociedad.


Hay muchas formas  y maneras de implementar el juicio por jurados, incluso hay una gran discusión entre los constitucionalistas sobre si es el legislador nacional, o por el contrario, el provincial quien debe aprobar y reglamentar su funcionamiento.

Estas discusiones las dejamos para los expertos, en particular para los  recintos legislativos y su cuerpo de asesores, nosotros nos concentraremos en lo que a cada ciudadano le puede tocar, que es, ser un jurado en una causa penal.


Como dije, hay muchas maneras de implementar el juicio por jurados y dependerá de la ley que lo reglamente, pero podemos hablar en líneas generales de que en la mayoría de los casos el jurado se integra de 12 personas con capacidad para ejercer  derechos  políticos, quienes deberán escuchar a las partes, y al final del debate establecer si el imputado es culpable o inocente.

Un juez  profesional establecerá la pena e incluso deberá absolver si el caso así lo amerita pese a la condena del jurado. Lo que no puede hacer es condenar ante la absolución del jurado.


Sobre este sistema de enjuiciamiento -que ya lleva 150 años en la Constitución y que fue ratificado en 1994- se han formulado numerosas críticas, aunque la mayoría se cae a poco de empezar su análisis.


Así se ha dicho que a la ciudadanía no le interesa, bueno en realidad nadie ha presentado un estudio serio sobre el interés de los ciudadanos pero si es sabido que donde existe el juicio por jurados jamás se suspendió un debate por falta de jurados.

También se dijo  que es muy costoso, lo cual es bastante relativo porque no se presentaron estadísticas  ni balances, y ser jurado es una carga pública, por lo que no debería generar mayores gastos que los viáticos. Particularmente en nuestra provincia, donde no hay muchas causas con penas mínimas de 8 años que ameriten la intervención del jurado.


Se afirma que el jurado no está preparado para juzgar o que no conoce el derecho, bueno es una afirmación correcta, aunque una crítica sin sentido, pues esa es precisamente la idea, que el ciudadano sea juzgado por sus pares. La parte técnica está muy bien cubierta por el Ministerio Publico Fiscal, los defensores, la querella, los peritos y el juez, quien además tiene un mandato constitucional que cumplir. Además, está la posibilidad de recurrir ante un tribunal superior. 


Es común pensar que el jurado es influenciable por la prensa, y por ello suele condenar aun antes de empezar el juicio. Es probable que así sea porque casi todas las personas son influenciables, sobre todo quienes se ganan la vida con ello. De manera que el ejercicio de un derecho constitucional no puede estar supeditado a las especulaciones mediáticas. Si el jurado condena sin razón, el juez deberá absolver y justificar muy bien por qué se aparta de la decisión del jurado.


En definitiva, debemos festejar la posibilidad de debatir si nos beneficia o no, si estamos preparados como sociedad, si tenemos la confianza en el vecino que será llamado a tan importante función.


El legislador dará el marco y las reglas de juego, pero es la sociedad entera la que se pone a prueba.


Para terminar, quiero compartir unas líneas del proyecto de ley presentado por la Asociación Pensamiento Penal en otras provincias. Por supuesto que no les pedí permiso para utilizarlo, pero descarto una posible demanda. Dice el prólogo.

“Cuando se habla de jurados no puede dejar de mencionarse que, pese a haber transcurrido más de ciento cincuenta años desde la sanción de la Constitución, aún no se ha implementado en nuestro país el juicio por jurados -con excepción de la provincia de Córdoba- dejándose de lado la participación ciudadana en el proceso de administración de justicia.


Instituir el juicio por jurados implica, según Julio Maier, “adoptar un sistema de administración de justicia por la cual los ciudadanos mediante su fallo (veredicto) deciden, en primer término, sobre la existencia de un comportamiento y su aprobación o desaprobación social, decisión con la cual impiden o permiten a los órganos judiciales burocráticos del Estado (los jueces profesionales y permanentes) el uso del Derecho Penal, conforme a la ley y con los límites que ella establece, como medio de control social” (Maier Julio, Derecho Procesal Penal, Tomo I, Fundamentos, Editores del Puerto).


A partir de lo dicho por Maier, se puede sostener que el juicio por jurados encuentra justificación en el régimen democrático de gobierno, toda vez que “el jurado tiene enorme valor como expresión de la participación directa de la población en el acto de gobierno fundamental, que es la disposición inmediata de la coacción estatal” (Nino Carlos Santiago, Fundamentos de Derecho Constitucional, Editorial Astrea)”.

Las cartas están puestas sobre la mesa,  la cita es el viernes 19 de abril del año 2013 a las 15.00,en el Cine Teatro Catamarca, donde el ciudadano podrá participar libre y gratuitamente de una representación casi textual de un juicio  por jurado.

"Esto tiene que ver con que la justicia ha dictado fallos que no le gustan al gobierno"

"Esto tiene que ver con que la justicia ha dictado fallos que no le gustan al gobierno"

ARGENTINA. El diputado argentino Juan Carlos Tenessi dijo "Esto tiene que ver con que la justicia ha dictado fallos que no le gustan al gobierno", dijo. La reforma judicial: uno de los temas políticos más controversiales de las últimas semanas que, ante diversos debates y opiniones, parece inagotable.

En esta oportunidad, Carlos González entrevistó al respecto a Juan Pedro Tunessi, abogado, diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, secretario general de la UCR e integrante de la comisión de Asuntos Constitucionales.

- ¿En qué consiste esta reforma judicial?

Básicamente la reforma no es a la ley, como se dice. Lo que se está reformando es la Constitución Nacional, porque en el proyecto se pretende que los consejeros generales del Consejo de la Magistratura, que son quienes designan y remueven a los jueces, sean elegidos a través del voto en la elección general y pegados a las boletas de los partidos políticos. Es una partidización directa del máximo órgano judicial, y es una forma de que un partido se quede con la mayoría y con el control total y absoluto en la designación y remoción de los jueces. Y eso es exactamente lo contrario de lo que quiere la Constitución.

Se creó un Consejo de la Magistratura para que el poder de turno no pueda poner y sacar jueces a su antojo y conveniencia. Esto no quiere decir que los jueces tengan que estar en contra del gobierno, pero tienen que saber ponerle límites. Es un poder contra mayoritario. Es decir, está para garantizar la vigencia de la Constitución y para proteger a las minorías de los desbordes de la mayoría.

-          Entonces esta medida rompe la democracia republicana, que se basa fundamentalmente en la división de los tres poderes. 

Indudablemente es así. Van por la colonización del último poder que queda. Van a vaciar la Corte. La segunda reforma es crear cámaras de casación, lo que significaría una cuarta instancia. Estamos diciendo que la justicia es muy lenta y muy burocrática, cosa que sabemos y que hemos tratado de cambiar mediante la presentación de varios proyectos, y ahora, en nombre de la democratización, agregamos una nueva instancia para poner en todos los fueros una cámara más.

Tenemos en primera instancia el juez, en segunda casación y después la corte. Entonces, un jubilado que tiene que reclamar por la actualización de sus haberes o alguien que tiene que ir a reclamar porque no le cumplen con un servicio público, va a tener que esperar seis, siete u ocho años para que haya una sentencia. ¿Qué acercamiento de la justicia a la gente es esto? Le quitan el poder a la Corte.

Cuando la Presidenta Cristina Fernández era senadora y el Consejo tenía veinte miembros, dijo que era una vergüenza tal cantidad, se quejó de lo burocrático del sistema y afirmó que había que terminarlo. Así, bajaron los miembros a trece. Ahí se denunció el rompimiento del equilibrio que pide la Constitución Nacional, con lo cual siempre el poder de turno se quedaba con la bolilla negra para remover o nombrar jueces. Es decir que siempre se precisa el voto del oficialismo.

-          Esto significa que ahora los jueces se pueden destituir por mayoría simple y no con los dos tercios. 

Exactamente. Esto se contradice y no sólo con los propios actos de la Presidenta, ya que ahora llevan otra vez los miembros a diecinueve; que no son tales porque, como va a haber una transición y se van a elegir algunos, en algún momento el Consejo de la Magistratura va a llegar a tener veinticinco miembros. Se eliminan los dos tercios y se eliminan las incompatibilidades. Es decir que la misma Presidenta, el vicepresidente, un diputado o cualquiera podría ser candidato a consejero de la magistratura. Entonces, es una enormidad.

-          Además, lo que la gente elegiría es un elector del juez y no al juez directamente.

Así es. Los consejeros son los que se reúnen en distintas situaciones, analizan y toman un curso, si determinan quiénes son los jueces. Ahora puede haber candidaturas testimoniales.

-          Entonces un gobernador puede ser elector de los jueces y elegir quién lo va a juzgar a él.

Sí. El Consejo está conformado por representantes de los jueces, de los abogados, del mundo académico y de los poderes electos popularmente; es decir: del Congreso y del Poder Ejecutivo nacional.

Ahora, si los elegimos a todos mediante la representación popular, me imagino a los jueces haciendo campaña electoral con un partido político. ¿Quién le banca la campaña a un juez en un distrito único, nacional, para que lo elijan? Se lo va a hacer el partido político que lo lleva en su boleta. Entonces, el oficialismo va a poder tener -éste o cualquiera- el control total y absoluto del Consejo de la Magistratura. Quiere decir que, mediante un trámite expeditivo exprés, pueden echar a un juez que no le gusta al gobierno. Así como se puede designar a alguien que responda totalmente a sus intereses. Una locura.

Realmente me parece que han cruzado un límite total. Creo que hay que movilizar a la sociedad, porque en nombre de una "democratización judicial" se hace una demagogia. Suena lindo proclamar que la gente vote, pero no significa que quien tiene la mayoría haga y deshaga a su antojo. Eso no es la democracia. La democracia es el gobierno de la mayoría con el respeto de las minorías. Así, el poder de turno no hace lo que quiere, sino lo que la ley le indica que tiene que hacer.

Es un absurdo. Si se quiere involucrar a la ciudadanía y democratizar la justicia discutamos y votemos un modelo de juicio por jurado. Funciona en Córdoba, se están analizando en la provincia de Buenos Aires. Es decir que personas que se inscriben o son electas para una determinada lista, pueden participar en determinados delitos del juzgamiento de una persona.

Está previsto y funciona. En Estado Unidos lo vemos constantemente. El funcionamiento es expeditivo, está presente la oralidad, y promueve quitarle la idea de lo puramente escriturario, de todo el papel y los expedientes. Quitar toda esta idea de nepotismo que hay en la justicia. Por supuesto que debe haber concurso y que debe ser transparente; no debe ser una justicia a la que entren sólo los amigos, ni ser cerrada, burocrática, oscura. Nadie quiere eso. Pero que el gobierno empiece por casa, por poner concurso para meter empleados en el gobierno, donde ha metido miles de empleados sin ningún tipo de concurso por cuestión de amistad.

Esto nos lleva a países como Venezuela, Cuba o algún país de la Europa oriental. No conozco todo el derecho comparado, pero la justicia siempre es independiente. Nadie dice que no deba ser independiente de los poderes, que hay poderes fácticos que influyen, como el económico, los medios de comunicación, la capacidad de lobby? Estamos de acuerdo con todo eso, pero no justifica que vayamos politizando la justicia y la hagamos adicta al gobierno. Por lo contrario, caemos en el absurdo de que, como no le gustaba el fiscal que investigaba a Boudou junto al procurador general de la Corte, los echaron. Ese es el mejor ejemplo de lo que quieren hacer. Por eso una reforma de este tipo persigue impunidad. Y tiene que ver con que la justicia ha dictado fallos que no le gustan al gobierno. Esa es la única razón por la que se está haciendo esta reforma.

-          También se modifican las medidas cautelares?

Por supuesto que hay medidas cautelares que duran demasiado tiempo, pero no se solucionan eliminándolas. Se soluciona no haciendo más lenta la justicia, resolviendo el caso concreto.

Prácticamente las eliminan, excepto cuando se trata de cuestiones patrimoniales, quedando afuera muchos derechos. Ya no hablemos de las empresas y corporaciones, como lo pide el gobierno. Un ciudadano común que tiene que litigar contra el Estado, al que no le respetan sus derechos, ¿cómo va a hacer si no puede pedir una medida cautelar? Va a tener que esperar tres años a que termine el juicio y después, si lo gana, el Estado le pagará alguna indemnización. Una persona va a vivir toda la vida pleiteando. Es una locura.

Las medidas cautelares justamente tienen la idea de preservar el derecho de una persona hasta tanto se termine el juicio. Esa es la verdad. Y estas medidas funcionan en todas partes del mundo. Que funcionen mal aquí, en algunos lugares, no quiere decir que las tengamos que eliminar. Es una barbaridad.

-          Se comenta que habrá una acción conjunta de las fuerzas de la oposición en las escalinatas de Tribunales, en contra de esta reforma.

Vamos a estar todos, porque nosotros en diciembre firmamos un acta acuerdo en el Comité Nacional de la Unión Cívica Radical, y estuvieron todos allí: Binner, Macri, Alfonsín, Cobos, Pino Solanas? Ahí, lo que queda en claro, no es que estemos interesados en hacer un frente todos juntos. Tiene que ver con que nos unimos para defender valores republicanos y democráticos. Y este es el caso.

Esto está previsto en ese documento que firmamos en diciembre. Ahora se ha disparado la alarma y tenemos que actuar en consecuencia. Démosle a la ciudadanía la seguridad y la tranquilidad de que, al menos desde la oposición, en los pilares básicos del sistema vamos a estar de acuerdo.

-          ¿La reforma ingresó por la comisión de asuntos institucionales o de justicia?

Van a venir las dos comisiones conjuntas, pero primero nos quieren hacer morder el bocadito más apetitoso, que son los tres proyectos en los que estamos de acuerdo, como la meritocracia para los cargos en la justicia y la publicación web de las declaraciones juradas de los jueces. Pero ese no es el corazón de la reforma.

-          El corazón es la elección de los magistrados, las medidas cautelares y las cámaras de casación.

Exactamente. Es lo que viene por el Senado, a lo que ya le han sacado dictamen rápidamente. Ahora, fijémonos en un detalle: Aníbal Fernández dijo que no había que tocarle ni una coma y que, si había un error material, tampoco lo iban a tocar. Entonces, invitan a un debate express. Se te ríen en la cara. Pero advirtieron un ’errorcito’: no se explicitaba que la presentación era por partido. Entonces pensaron que, si la oposición presentaba por conjunto consejeros al Consejo de la Magistratura, posiblemente ganara la elección. Entonces, ahí sí cambiaron. Una verdadera vergüenza.

Dios quiera que podamos involucrarnos y resolver estas cosas de manera razonable. Nosotros no queremos decirle al gobierno qué es lo que tiene que hacer, queremos ponerle un freno. Porque las reglas de la democracia y sus principios básicos no son del oficialismo ni de una mayoría sustancial, son el patrimonio de todos los argentinos.

Democratización de Justicia pero "sin injerencia en provincias"

Democratización de Justicia pero "sin injerencia en provincias"

 

ARGENTINA (2013) Dr. Manuel Hang, ministro del Superior Tribunal de JusticiaEl ministro del Superior Tribunal de Justicia, Eduardo Manuel Hang explicó que el paquete de proyectos elaborados por el Poder Ejecutivo Nacional y remitidos al Congreso para llevar adelante la denominada “democratización judicial”, es un tema que solamente incumbe a la Justicia Federal y no a las provinciales, ya que cada Estado tiene autonomía y sus propias instituciones.

“A nosotros no nos va ni nos viene lo que comenzó a tratar el Congreso”, sostuvo Hang en declaraciones a Radio Uno y El Comercial, señalando que lo que el gobierno nacional elaboró para su tratamiento legislativo tiene alcance y jurisdicción Federal que no involucra a los poderes judiciales de las provincias.

“Esto no nos va a cambiar la vida a nosotros ya que importa exclusivamente a la Nación”, insistió el magistrado, remarcando que cada provincia tiene su propia legislación y su código de procedimiento y lo que se está analizando a nivel nacional no tiene validez en los estados provinciales. “Después se verá si las provincias deciden incorporarla a sus respectivas legislaciones, pero eso será una discusión que deberá hacerla la clase política de cada jurisdicción”, señaló.

Al ser consultado sobre la vigencia y duración de un amparo y como la medida el gobierno afectaría a las mismas, Hang afirmó que, salvo que se incorporen modificaciones al Código Civil, no habrá mayores modificaciones: “Nosotros tenemos nuestro propio código procesal civil y salvo que las autoridades de la provincia desde la Legislatura adopte esas leyes, no habrá mayor validez acá”, dijo y agregó que las leyes procesales son materia exclusiva de legislación de las provincias.

Comentó además que muchas de las medidas que se adoptarían con las modificaciones impulsadas desde el kirchnerismo, ya se aplican en la Justicia de Formosa y mencionó los concursos internos para designar personal en puestos de mayor y menor importancia: “Esto de no nombrar personal a dedo ya se hace acá. No se porque hacen tanto revuelo como si desde la Capital Federal nos van a democratizar a nosotros. Hace muchos años en los Poderes Judiciales de las provincias ya tenemos muchas de las cosas que se están impulsando”, dijo.

No obstante dijo que el Gobierno Nacional puede trabajar sobre temas inherentes a la Justicia, pero recordó que la última palabra siempre va a tener la Corte Suprema de Justicia de la Nación a través de planteos que puedan llegar al máximo tribunal nacional.

Concursos

El ministro Hang explicó que la mentada “democratización” dirigida a la Justicia Federal es una cuestión que no resulta novedosa para las provincias, fundamentalmente en lo atinente a los concursos para ingresar a la Justicia o ascender a cargos superiores “En el Poder Judicial de Formosa hace 50 años se rinde para ingresar al escalafón administrativo y para ascender a jefe de despacho, oficial de justicia, etc. también se hacen concursos internos. Del mismo modo el que quiere ser secretario debe tener aprobado un curso que lo venimos haciendo hace muchos años”, enfatizó Hang.

“La discusión se va a dar a nivel nacional y es una cuestión que interesa solamente a la Justicia Federal y no a nosotros”, reiteró el ministro, quien opinó que el revuelo que ha generado este tema se debe exclusivamente a que todo partió desde Buenos Aires y como sucede siempre parece que “las cosas que surgen desde allá tienen importancia y alcance nacional y a veces no es así, como en este caso”.

El doctor Hang opinó que de lo que pudo leer en los medios el proyecto presentado “no es algo democrático en el sentido literal de la palabra, ya que no es el pueblo el que decidirá ni designará a los jueces. Si queremos democratizar en serio tendríamos que comenzar a discutir la aplicación de los juicios por jurado, pero esto implicaría salir del actual modelo judicial que tenemos para pasar al sistema anglosajón”.

Dijo que el juicio por jurado implicaría una verdadera revolución judicial y que su instrumentación significaría un cambio total de modelo, razón por la cual existen muchas presiones desde los sectores políticos para que esto no suceda.